ExpoCONSTRUCTIVO 2026

Criterios técnicos para optimizar el funcionamiento de una chancadora primaria en minería


Publicado: 17/02/2026
Criterios técnicos para optimizar el funcionamiento de una chancadora primaria en minería

Conozca los criterios clave para optimizar una chancadora primaria: granulometría, alimentación, mantenimiento, control operativo y eficiencia energética en procesos mineros.

La chancadora primaria constituye uno de los activos críticos dentro del circuito de conminución en minería, ya que define la capacidad de tratamiento, la estabilidad del proceso aguas abajo y el costo operativo por tonelada procesada. Optimizar su funcionamiento no solo implica maximizar el throughput, sino también garantizar la uniformidad del producto, reducir el desgaste de componentes y mantener condiciones operativas seguras y predecibles. Para lograrlo, es necesario aplicar criterios técnicos integrales que combinen ingeniería de procesos, monitoreo operacional y gestión de mantenimiento.

Uno de los primeros criterios a considerar es la caracterización del material de alimentación. Parámetros como la dureza, abrasividad, humedad, distribución granulométrica y presencia de finos influyen directamente en el desempeño de la chancadora primaria. La variabilidad geometalúrgica del mineral debe ser integrada en la planificación de mina y en la estrategia de blending, con el fin de evitar sobrecargas puntuales, atascamientos y variaciones bruscas en la tasa de reducción. Una alimentación consistente permite estabilizar el consumo energético y la curva de producción.

Otro factor determinante es el control de la tasa y el método de alimentación. El uso de alimentadores robustos y correctamente calibrados —como apron feeders o grizzly feeders— permite regular el flujo de mineral y evitar cargas desbalanceadas en la cámara de chancado. La distribución uniforme del material en la boca de la chancadora reduce esfuerzos excéntricos, vibraciones estructurales y desgaste irregular de liners. La integración de sistemas de control automático de nivel y velocidad mejora la respuesta del sistema ante cambios de carga.

La configuración de parámetros operativos es igualmente crítica. Ajustes como el Closed Side Setting (CSS), la velocidad de operación y el perfil de cavidad deben alinearse con el objetivo de reducción de tamaño y con la capacidad del circuito secundario. Un CSS mal configurado puede generar sobrechancado, incremento de finos no deseados y mayor consumo de energía por tonelada. La calibración periódica de sensores de posición y sistemas hidráulicos de ajuste asegura precisión y repetibilidad en la operación.

El monitoreo de condición y la analítica de datos se han convertido en pilares de la optimización moderna. Sensores de vibración, temperatura, potencia y presión permiten detectar desviaciones operativas y anticipar fallas en rodamientos, ejes y sistemas de lubricación. La aplicación de analítica predictiva facilita programar intervenciones antes de que ocurran paradas no planificadas. Los tableros de control con KPIs como throughput efectivo, índice de reducción y consumo específico de energía proporcionan visibilidad para la toma de decisiones técnicas.

La gestión de desgaste y mantenimiento es otro eje estratégico. La selección adecuada de liners, mandíbulas o mantos según el tipo de roca y su abrasividad impacta directamente en la vida útil de componentes y en la estabilidad del tamaño de producto. Programas de inspección basados en horas efectivas de operación, junto con escaneos de cavidad y análisis de perfil de desgaste, permiten planificar cambios en el momento óptimo, evitando pérdidas de eficiencia por geometría degradada.

También debe considerarse la integración del sistema de chancado con el resto del proceso. La coordinación entre mina, chancado, transporte y planta es esencial para evitar cuellos de botella. La compatibilidad entre la chancadora primaria y los sistemas de transporte —fajas, tolvas, sistemas de supresión de polvo y control de fragmentación— mejora la continuidad operativa y reduce riesgos de parada. La fragmentación proveniente de voladura es, en este sentido, una variable upstream que debe gestionarse técnicamente para proteger el equipo.

Finalmente, la eficiencia energética y la seguridad operacional forman parte de los criterios de optimización de nueva generación. Operar dentro de la ventana de carga óptima, evitar vacíos de alimentación y controlar eventos de intriturables mediante sistemas de liberación automática contribuye a una operación más segura y eficiente. La digitalización del chancado primario permite migrar desde un enfoque reactivo hacia uno predictivo y de mejora continua.

Para implementar soluciones técnicas, repuestos especializados y asesoría experta en sistemas de chancado y procesamiento de minerales, visite TECNOMIPRODUCTOS.

Fuente: Tecnología Minera